Antes de ayer mi hijo me dijo "mamá eres bella". Mi hijo últimamente me viene llenando de halagos. Vivo llena de halagos. Mi hijo se está volviendo cada día más compenetrado conmigo. Le hablo más. Sobre su comportamiento, de cómo quiero que sea donde él se encuentre. Para que tenga conciencia de que él mismo debe controlar su cuerpo, sus pensamientos, sus acciones y palabras.
Ayer salí con él y empecé a decirle como debe comportarse. El tiene un impulso fuerte por estar inquieto. Por si mismo no está quieto, para ello lo condiciono. Me he vuelto su terapista y psicóloga. Estoy aprendiendo de términos educativos y psicológicos que alguna vez lo abre visto en algún curso de la universidad.
Yo soy impaciente cuando debo esperar demasiado. Si puedo esperar, pero demasiado me cuesta y lo hago pero ya caigo en la irritabilidad. Joaquin se pone inquieto, se mueve cual saltamonte. Y le repito como debe portarse y se olvida. Se distrae y se olvida la orden. Ahí lo condiciono. Creo conocer más que a nadie a mi hijo. Y me alegro. Debo resaltar lo positivo de su forma de ser y de sus acciones, así lo considero y pienso, cada vez que salgo con él.
Lo ha entristecido un poco la mudanza, extraña, pero luego se olvida, le gustan otras cosas. El hecho de que estemos los dos solos, nos va hacer madurar. Nos va llevar a tomar conciencia de lo que debemos hacer. No podemos vivir rodeados de sentimientos ambivalentes, o extremos. Debemos escuchar nuestro yo interior y cumplir con lo que nos corresponde hacer. Estos días Joaquin ha tenido la iniciativa de servirse agua, de fijarse que me olvido, de lavarse los dientes, de ayudarme en la casa. Es parte de su madurez. Quiero darle un ambiente saludable.
Yo busco enfocarme en mi misma, es difícil porque no he estado acostumbrada. Soy una madre feliz. Soy mamá y me siento bien. Estoy orgullosa de ser una madre. Soy una madre joven y guapa. Debo estar feliz por eso, porque es lo que tengo y soy. Soy lo único que tengo, Solo me tengo a mi misma. Y no quiero, pero a veces se da, que me desvío de mi camino. Mi pensamiento erróneo es creer que lo exterior domina mis sentimientos. Me sienta como me sienta, me tengo a mi misma con el camino recorrido y sobre todo a mi hijo. Besos...
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