martes, 14 de abril de 2015

Joaquin Leonardo

La semana pasada fue intensa porque mi hijo dijo algunas cosas que me sorprendieron. Estábamos sentados conversando en la noche en su cama, y yo no me encontraba tan entusiasmada (hay días que estoy muy contenta). Mi hijo estaba entusiasmado, suele estarlo cuando quiere contarme algo que ha aprendido o entendido. Estábamos conversando de varias cosas, de lo que él piensa, de sus juguetes, no recuerdo bien. Entonces me dice "mamá tu corazón está partido, tú necesitas mucho amor" y procedió a abrazarme. Yo hice lo mismo, y me sentí la mamá más querida por todos los hijos. Me quede sorprendida y empecé a sonreir mucho. Nadie me había dicho esta gran verdad, que por cierto lo es, no lo niego. A mi hijo le salió tan natural esta frase y luego me miro con una carita de angel y me puso una sonrisota. Lo abrace con mucha fuerza y nos echamos y empecé a besarlo. Mi hijo es un niño que está madurando, y sobre todo ya sabe cosas del amor, del cariño, del corazón. No hablamos mucho del amor, pero él habrá visto algo en mi en los últimos años y como tiene un vocabulario en progreso pues encontró las palabras para expresarse de esa manera. Mi hijo es un hombre que me ama incondicionalmente. Y yo lo amo también a mi gordito. Es mi gordito querido y solo quiero pensar en él. Ha subido de peso, pero para su talla está bien, o sea, no está con sobrepeso.

Otra de las cosas que mi hijo me ha dicho y que me ha afectado también es que extraña a su papá y desea que él viva con nosotros. No tenía las palabras exactas ni las ideales para enfrentar esta situación para que lo saque de su nostalgia. No soy una mamá perfecta. Pensé rápido y le dije que ya vendrá, que han habido semanas que su papá no ha venido a pesar de que se lo he pedido. Le trate de calmar y le prometí que llamaría a su papá. Mi acción tuvo su efecto así que el fin de semana pudo estar con su padre. Espero que esto no se vea interrumpido. Lo que más deseo es que mi hijo este emocionalmente bien. Que no le falte el afecto que el quiera.

Todos los días me levanto con la responsabilidad de prepararlo para el colegio. Hay cosas que se me olvidan para la comida, ayer olvidé comprar dos ingredientes importantes y pucha ya no comió bien mi hijo. Hasta lo visto semidormido porque la hora corre. Tengo una hora y 10 minutos para hacer las cosas en la mañana. Lo estamos haciendo bien, hasta ahora a mi hijo no le falta su lonchera y llega super temprano. Mi hijo es hábil para los ejercicios y le gusta sobre todo los de lógico matemática. Estoy orgullosisima de él. Amo a mi hijito.

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