Estuve leyendo mis post anteriores y me siento orgullosa, pues, por ejemplo, decía que estaba feliz, viendo a mi hijo de un año, verlo crecer, que quería correr, de acá para allá. Eso me alegra bastante pues viví y lo sigo haciendo, de una manera que disfrutaba ver a mi hijo. Me siento feliz. Soy feliz porque he dado a luz a un niño hermoso. Tiene grandes cualidades, pero sobre todo es inocente, frágil, muy emotivo como yo, muy sensible.
Quiero decir que al margen de todo lo vivido, me siento contenta por las decisiones que he tomado en estos últimos 5 años. Mi Joaquin Leornardo ya tiene 5 años, bien cumplidos. Es alto, es bello. Es inteligente, pero me preocupa que sea muy sensible y sentimental. Por ejemplo ayer se puso a llorar mucho, porque estaba triste debido a que mude su cama a mi cuarto, ya que su cuarto está más lejos que el mío. Le dije que era necesario para estar juntos y así cuidar de él mientras dormía. Eso me puso triste pero le hice reflexionar. Cambios que considero necesario y espero que no me equivoque, porque él si tendrá su cuarto, pero será cuando tenga mi casa.