Antes de ayer mi hijo me dijo "mamá eres bella". Mi hijo últimamente me viene llenando de halagos. Vivo llena de halagos. Mi hijo se está volviendo cada día más compenetrado conmigo. Le hablo más. Sobre su comportamiento, de cómo quiero que sea donde él se encuentre. Para que tenga conciencia de que él mismo debe controlar su cuerpo, sus pensamientos, sus acciones y palabras.
Ayer salí con él y empecé a decirle como debe comportarse. El tiene un impulso fuerte por estar inquieto. Por si mismo no está quieto, para ello lo condiciono. Me he vuelto su terapista y psicóloga. Estoy aprendiendo de términos educativos y psicológicos que alguna vez lo abre visto en algún curso de la universidad.
Yo soy impaciente cuando debo esperar demasiado. Si puedo esperar, pero demasiado me cuesta y lo hago pero ya caigo en la irritabilidad. Joaquin se pone inquieto, se mueve cual saltamonte. Y le repito como debe portarse y se olvida. Se distrae y se olvida la orden. Ahí lo condiciono. Creo conocer más que a nadie a mi hijo. Y me alegro. Debo resaltar lo positivo de su forma de ser y de sus acciones, así lo considero y pienso, cada vez que salgo con él.
Lo ha entristecido un poco la mudanza, extraña, pero luego se olvida, le gustan otras cosas. El hecho de que estemos los dos solos, nos va hacer madurar. Nos va llevar a tomar conciencia de lo que debemos hacer. No podemos vivir rodeados de sentimientos ambivalentes, o extremos. Debemos escuchar nuestro yo interior y cumplir con lo que nos corresponde hacer. Estos días Joaquin ha tenido la iniciativa de servirse agua, de fijarse que me olvido, de lavarse los dientes, de ayudarme en la casa. Es parte de su madurez. Quiero darle un ambiente saludable.
Yo busco enfocarme en mi misma, es difícil porque no he estado acostumbrada. Soy una madre feliz. Soy mamá y me siento bien. Estoy orgullosa de ser una madre. Soy una madre joven y guapa. Debo estar feliz por eso, porque es lo que tengo y soy. Soy lo único que tengo, Solo me tengo a mi misma. Y no quiero, pero a veces se da, que me desvío de mi camino. Mi pensamiento erróneo es creer que lo exterior domina mis sentimientos. Me sienta como me sienta, me tengo a mi misma con el camino recorrido y sobre todo a mi hijo. Besos...
viernes, 17 de abril de 2015
martes, 14 de abril de 2015
Joaquin Leonardo
La semana pasada fue intensa porque mi hijo dijo algunas cosas que me sorprendieron. Estábamos sentados conversando en la noche en su cama, y yo no me encontraba tan entusiasmada (hay días que estoy muy contenta). Mi hijo estaba entusiasmado, suele estarlo cuando quiere contarme algo que ha aprendido o entendido. Estábamos conversando de varias cosas, de lo que él piensa, de sus juguetes, no recuerdo bien. Entonces me dice "mamá tu corazón está partido, tú necesitas mucho amor" y procedió a abrazarme. Yo hice lo mismo, y me sentí la mamá más querida por todos los hijos. Me quede sorprendida y empecé a sonreir mucho. Nadie me había dicho esta gran verdad, que por cierto lo es, no lo niego. A mi hijo le salió tan natural esta frase y luego me miro con una carita de angel y me puso una sonrisota. Lo abrace con mucha fuerza y nos echamos y empecé a besarlo. Mi hijo es un niño que está madurando, y sobre todo ya sabe cosas del amor, del cariño, del corazón. No hablamos mucho del amor, pero él habrá visto algo en mi en los últimos años y como tiene un vocabulario en progreso pues encontró las palabras para expresarse de esa manera. Mi hijo es un hombre que me ama incondicionalmente. Y yo lo amo también a mi gordito. Es mi gordito querido y solo quiero pensar en él. Ha subido de peso, pero para su talla está bien, o sea, no está con sobrepeso.
Otra de las cosas que mi hijo me ha dicho y que me ha afectado también es que extraña a su papá y desea que él viva con nosotros. No tenía las palabras exactas ni las ideales para enfrentar esta situación para que lo saque de su nostalgia. No soy una mamá perfecta. Pensé rápido y le dije que ya vendrá, que han habido semanas que su papá no ha venido a pesar de que se lo he pedido. Le trate de calmar y le prometí que llamaría a su papá. Mi acción tuvo su efecto así que el fin de semana pudo estar con su padre. Espero que esto no se vea interrumpido. Lo que más deseo es que mi hijo este emocionalmente bien. Que no le falte el afecto que el quiera.
Todos los días me levanto con la responsabilidad de prepararlo para el colegio. Hay cosas que se me olvidan para la comida, ayer olvidé comprar dos ingredientes importantes y pucha ya no comió bien mi hijo. Hasta lo visto semidormido porque la hora corre. Tengo una hora y 10 minutos para hacer las cosas en la mañana. Lo estamos haciendo bien, hasta ahora a mi hijo no le falta su lonchera y llega super temprano. Mi hijo es hábil para los ejercicios y le gusta sobre todo los de lógico matemática. Estoy orgullosisima de él. Amo a mi hijito.
Otra de las cosas que mi hijo me ha dicho y que me ha afectado también es que extraña a su papá y desea que él viva con nosotros. No tenía las palabras exactas ni las ideales para enfrentar esta situación para que lo saque de su nostalgia. No soy una mamá perfecta. Pensé rápido y le dije que ya vendrá, que han habido semanas que su papá no ha venido a pesar de que se lo he pedido. Le trate de calmar y le prometí que llamaría a su papá. Mi acción tuvo su efecto así que el fin de semana pudo estar con su padre. Espero que esto no se vea interrumpido. Lo que más deseo es que mi hijo este emocionalmente bien. Que no le falte el afecto que el quiera.
Todos los días me levanto con la responsabilidad de prepararlo para el colegio. Hay cosas que se me olvidan para la comida, ayer olvidé comprar dos ingredientes importantes y pucha ya no comió bien mi hijo. Hasta lo visto semidormido porque la hora corre. Tengo una hora y 10 minutos para hacer las cosas en la mañana. Lo estamos haciendo bien, hasta ahora a mi hijo no le falta su lonchera y llega super temprano. Mi hijo es hábil para los ejercicios y le gusta sobre todo los de lógico matemática. Estoy orgullosisima de él. Amo a mi hijito.
miércoles, 25 de marzo de 2015
mi mente habla
quiero hablar,
pero pienso como lo haría
el temor surge sin remordimiento
que cólera me da
que cólera me da sentir lo que siento
y que mas da
ya no me importa
quiero hablar delante de ti, de ellos
pero debo pensar como lo haría
si lo hago mal, me pondría mal
hay algo en mí
esos pensamientos que no se van
son como unos bichos malos
que no se van
fastidian
vete por favor,
no te necesito
y de repente
descubro que es parte de mi
que siempre han estado dentro de mi
que nací con eso
pero me cansa mirar
estar ahí
en el ahí
pero pienso como lo haría
el temor surge sin remordimiento
que cólera me da
que cólera me da sentir lo que siento
y que mas da
ya no me importa
quiero hablar delante de ti, de ellos
pero debo pensar como lo haría
si lo hago mal, me pondría mal
hay algo en mí
esos pensamientos que no se van
son como unos bichos malos
que no se van
fastidian
vete por favor,
no te necesito
y de repente
descubro que es parte de mi
que siempre han estado dentro de mi
que nací con eso
pero me cansa mirar
estar ahí
en el ahí
lunes, 9 de marzo de 2015
Lo raro en mi
Hola, pueden creer que recién a mis 33 años pude ir a un psiquiatra, imagínense. Pero todo tiene una explicación. Se preguntarán por qué yo lo he necesitado. Es porque he caído en una círculo vicioso de sufrimiento, sobre todo en mi relación con los hombres. Me remito a un pasado lejano. Yo nunca, de niña, he hablado con hombres fuera de mi hogar. No sabía como hablar con ellos, qué decir, no recuerdo en que fecha exactamente sucedió mi temor a los hombres. Pero de pequeñita era tímida. Podía hablar con las mujeres, pero también me costaba un poco. Me juntaba con mujeres tímidas como yo y de bajo perfil. Era tan tímida que una vez en 4to grado de primaria una compañera me quito mi lápiz para escribir y cuando la profesora ya empezó a dictar la clase, no pude hacer nada porque me moría de miedo hablarle a esta chica; creo que tenía miedo de que ella me gritara.
La gente de la calle mucho me miraba, sobre todo los hombres adultos. Pero yo no sabía porque lo hacían. Recuerdo a mis 5 años, cuando estaba en el camión primaveral del colegio por el Día de la Primavera - de la que fui dama- no entendía porqué un fotógrafo no me quitaba la mirada. Me tomo varias fotos. Ahora entiendo que lo hacía por mis ojos que era lo que más resaltaba. Mis ojos son verdes y no he sido fea. Tengo mis encantos. Pero yo no sabía que pasaba. Y empecé a sentirme rara, pensé que soy un monstruo. Me sugestioné y subestimé. Nadie en mi entorno familiar me habló, y no tenía la confianza de preguntarles porque la gente me miraba mucho. Nadie me pudo ayudar en mi relación con los hombres.
Las causas de este comportamiento patológico pueden tener origen en un hecho que me paso, que no lo contaré por ahora pero que me marco mucho. Eso fue el momento que marcaría la ruta de mi relación con los hombres y con el sexo. Dentro de mi, empezó a quebrarse algo.
Por eso creo que tengo un odio inconsciente hacia los hombres y una desregulación sexual. Y nunca me he llevado bien con los hombres. En realidad, hasta ahora no se manejar bien las relaciones. Recién estoy comprendiendo que ellos merecen respeto, y merecen que nosotras las mujeres los conozcamos mejor. A veces pienso que los hombres no merecen ser amados. Me es difícil, veo rostros de hombres y rápido digo que son mañosos. Siempre he pensado que los hombres todos son mañosos, que solo quieren aprovecharse. Ahora entiendo por qué. Esto me ha tocado vivir, pero aun hay más. Y estoy en esas, trabajando por recuperarme.
La gente de la calle mucho me miraba, sobre todo los hombres adultos. Pero yo no sabía porque lo hacían. Recuerdo a mis 5 años, cuando estaba en el camión primaveral del colegio por el Día de la Primavera - de la que fui dama- no entendía porqué un fotógrafo no me quitaba la mirada. Me tomo varias fotos. Ahora entiendo que lo hacía por mis ojos que era lo que más resaltaba. Mis ojos son verdes y no he sido fea. Tengo mis encantos. Pero yo no sabía que pasaba. Y empecé a sentirme rara, pensé que soy un monstruo. Me sugestioné y subestimé. Nadie en mi entorno familiar me habló, y no tenía la confianza de preguntarles porque la gente me miraba mucho. Nadie me pudo ayudar en mi relación con los hombres.
Las causas de este comportamiento patológico pueden tener origen en un hecho que me paso, que no lo contaré por ahora pero que me marco mucho. Eso fue el momento que marcaría la ruta de mi relación con los hombres y con el sexo. Dentro de mi, empezó a quebrarse algo.
Por eso creo que tengo un odio inconsciente hacia los hombres y una desregulación sexual. Y nunca me he llevado bien con los hombres. En realidad, hasta ahora no se manejar bien las relaciones. Recién estoy comprendiendo que ellos merecen respeto, y merecen que nosotras las mujeres los conozcamos mejor. A veces pienso que los hombres no merecen ser amados. Me es difícil, veo rostros de hombres y rápido digo que son mañosos. Siempre he pensado que los hombres todos son mañosos, que solo quieren aprovecharse. Ahora entiendo por qué. Esto me ha tocado vivir, pero aun hay más. Y estoy en esas, trabajando por recuperarme.
martes, 5 de agosto de 2014
Lo que voy aprendiendo
No sé a que exactamente referirme en este post, pero voy hacer el esfuerzo de enfocarme en un solo tema, o mejor dicho en un aspecto de un gran tema. A ver, escribiré lo que he aprendido. Aprendí que el amor, si ese amor, que reclamamos, que pedimos subrepticiamente, que deseamos y soñamos las mujeres (cuesta asimilarlo) está escondido y metido en nosotras. En la mente, en el alma. ¿Porqué no amarme? Y esta pregunta me lo hago porque nunca me lo he planteado. Y a mis 33 años, puedo decir, que sí es posible hacerlo, pero es e implica trabajo interno. Inconscientemente he crecido con la idea de que amor es afecto físico, y entonces cómo podría hacerlo a mi misma. Pero sí, es necesario, hay que hacerlo. Y aparte de aprender que debo amarme a mi misma, debo aprender ha trabajar en eso. Que implicaría amarme a mi misma, pues, apreciar lo que soy, lo que he construido. Por ese conocimiento, ahora le doy valor más a lo que soy. Dicen que soy guapa, pero nunca me lo he creído. Pues ahí hay trabajo.
También he aprendido o me estoy convenciendo de la idea, de que también es posible amarse una misma y amar a una pareja a la vez. Eso es un amor sano. Me vi obligada a amarme, a quien más podre amar tanto si no es a mi misma. Me quiero mucho, me cuido y ahora pienso más maduramente.
Entonces, he aprendido más y lo seguiré haciendo.
miércoles, 2 de abril de 2014
Mi secreto
Tengo 33 años y nunca imaginé cómo me iba a sentir en esta edad. Cuando estaba en la base 2, siempre decía que de acá a cinco o diez años, cuando me lo preguntaban, estaría trabajando y luego felizmente casada y con hijos. Ahora veo que la realidad de una soltera sin hijos a madre soltera y con hijos es radicalmente opuesta y hasta incierta. No pude planificar mi realidad actual pero si se que todo lo que me precedió me ha llevado a donde estoy ahora.
Tengo un secreto que ahora ya no lo será porque quiero decir, a los que me leen, si así lo quieren, que sufro un problema de desatención o atención. O sea yo soy capaz de concentrarme tanto en algo, como soy capaz de des concentrarme fácilmente. Soy un mundo de pensamientos y recuerdos. Que bailan en mi mente aún encontrándome en situaciones que requieren mi total "pisar tierra". No me distraigo con cualquier cosa, sino que mi mente opta por elegir algo que es más interesante de lo que estoy haciendo o viendo. Y así es mi hijo. Viéndolo como crece, como es él en su día a día, me veo, en algunas facetas, a mi, con mi problema actual.
Yo no creo que exista ese problema neurológico o condición neurológica, llamada Déficit de Atención, y a pesar que así una vez, no hace mucho, me lo ha diagnosticado un psiquiatra, creo que más bien, tengo mucha atención a las cosas que sí me agradan prestar toda mi atención. También me dijeron que la consecuencia directa de esta, mi situación, es la falla en procesar información de mi realidad.
Este asunto lo debo ver con pinzas y hasta ahora lo hago. Es cierto que me ha faltado mucho apoyo afectivo, emotivo y buenos consejos, que al tenerlos quizá me hubiesen llevado a buenos derroteros. Y así con mi poca estima, el poco o mínimo o inexistente apoyo, en algunas situaciones cruciales de mi vida, me han llevado a tomar ciertas decisiones quizás malas o problemáticas.
Mi psiquiatra me decía que por esta condición he vivido todos los problemas que he tenido, el de haberme ido mal en mis relaciones amorosas. Por eso digo, que trato de analizar en que fallo o en que vengo fallando. Creo que me estoy permitiendo vivir mi realidad. Solía ser más impulsiva, y con eso no digo que ya no lo soy; solía ser más con carácter débil que fuerte. Ser más tonta en mis relaciones personales. Pero ahora estoy probando las cosas como tanteo, veo en que fallo entonces y ya no lo vuelvo hacer. Comienzo un camino de una manera pero como no funciona entonces lo hago de otra. La vida es un tanteo, es un ensayo y error en juego. Bueno, espero seguir en eso. Nos vemos, suerte en todo.
Tengo un secreto que ahora ya no lo será porque quiero decir, a los que me leen, si así lo quieren, que sufro un problema de desatención o atención. O sea yo soy capaz de concentrarme tanto en algo, como soy capaz de des concentrarme fácilmente. Soy un mundo de pensamientos y recuerdos. Que bailan en mi mente aún encontrándome en situaciones que requieren mi total "pisar tierra". No me distraigo con cualquier cosa, sino que mi mente opta por elegir algo que es más interesante de lo que estoy haciendo o viendo. Y así es mi hijo. Viéndolo como crece, como es él en su día a día, me veo, en algunas facetas, a mi, con mi problema actual.
Yo no creo que exista ese problema neurológico o condición neurológica, llamada Déficit de Atención, y a pesar que así una vez, no hace mucho, me lo ha diagnosticado un psiquiatra, creo que más bien, tengo mucha atención a las cosas que sí me agradan prestar toda mi atención. También me dijeron que la consecuencia directa de esta, mi situación, es la falla en procesar información de mi realidad.
Este asunto lo debo ver con pinzas y hasta ahora lo hago. Es cierto que me ha faltado mucho apoyo afectivo, emotivo y buenos consejos, que al tenerlos quizá me hubiesen llevado a buenos derroteros. Y así con mi poca estima, el poco o mínimo o inexistente apoyo, en algunas situaciones cruciales de mi vida, me han llevado a tomar ciertas decisiones quizás malas o problemáticas.
Mi psiquiatra me decía que por esta condición he vivido todos los problemas que he tenido, el de haberme ido mal en mis relaciones amorosas. Por eso digo, que trato de analizar en que fallo o en que vengo fallando. Creo que me estoy permitiendo vivir mi realidad. Solía ser más impulsiva, y con eso no digo que ya no lo soy; solía ser más con carácter débil que fuerte. Ser más tonta en mis relaciones personales. Pero ahora estoy probando las cosas como tanteo, veo en que fallo entonces y ya no lo vuelvo hacer. Comienzo un camino de una manera pero como no funciona entonces lo hago de otra. La vida es un tanteo, es un ensayo y error en juego. Bueno, espero seguir en eso. Nos vemos, suerte en todo.
viernes, 21 de marzo de 2014
Experiencias de una mamá madura
Estuve leyendo mis post anteriores y me siento orgullosa, pues, por ejemplo, decía que estaba feliz, viendo a mi hijo de un año, verlo crecer, que quería correr, de acá para allá. Eso me alegra bastante pues viví y lo sigo haciendo, de una manera que disfrutaba ver a mi hijo. Me siento feliz. Soy feliz porque he dado a luz a un niño hermoso. Tiene grandes cualidades, pero sobre todo es inocente, frágil, muy emotivo como yo, muy sensible.
Quiero decir que al margen de todo lo vivido, me siento contenta por las decisiones que he tomado en estos últimos 5 años. Mi Joaquin Leornardo ya tiene 5 años, bien cumplidos. Es alto, es bello. Es inteligente, pero me preocupa que sea muy sensible y sentimental. Por ejemplo ayer se puso a llorar mucho, porque estaba triste debido a que mude su cama a mi cuarto, ya que su cuarto está más lejos que el mío. Le dije que era necesario para estar juntos y así cuidar de él mientras dormía. Eso me puso triste pero le hice reflexionar. Cambios que considero necesario y espero que no me equivoque, porque él si tendrá su cuarto, pero será cuando tenga mi casa.
Quiero decir que al margen de todo lo vivido, me siento contenta por las decisiones que he tomado en estos últimos 5 años. Mi Joaquin Leornardo ya tiene 5 años, bien cumplidos. Es alto, es bello. Es inteligente, pero me preocupa que sea muy sensible y sentimental. Por ejemplo ayer se puso a llorar mucho, porque estaba triste debido a que mude su cama a mi cuarto, ya que su cuarto está más lejos que el mío. Le dije que era necesario para estar juntos y así cuidar de él mientras dormía. Eso me puso triste pero le hice reflexionar. Cambios que considero necesario y espero que no me equivoque, porque él si tendrá su cuarto, pero será cuando tenga mi casa.
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